300 Abdominales

Programa de 300 abdominales

276-300 abdominales

Si en el test haces 276-300 abdominales
Día 1
30 segundos entre las series (o más)
Día 4
30 segundos entre las series (o más)
Serie 1 38 Serie 1 38
Serie 2 42 Serie 2 44
Serie 3 42 Serie 3 44
Serie 4 40 Serie 4 43
Serie 5 40 Serie 5 43
Serie 6 38 Serie 6 40
Serie 7 38 Serie 7 40
Serie 8 36 Serie 8 39
Serie 9 36 Serie 9 39
Serie 10 max (mínimo 40) Serie 10 max (mínimo 43)
Día 2
30 segundos entre las series (o más)
Día 5
30 segundos entre las series (o más)
Serie 1 38 Serie 1 38
Serie 2 43 Serie 2 44
Serie 3 43 Serie 3 44
Serie 4 42 Serie 4 43
Serie 5 42 Serie 5 43
Serie 6 38 Serie 6 41
Serie 7 38 Serie 7 41
Serie 8 37 Serie 8 39
Serie 9 37 Serie 9 39
Serie 10 max (mínimo 41) Serie 10 max (mínimo 45)
Día 3
30 segundos entre las series (o más)
Día 6
30 segundos entre las series (o más)
Serie 1 38 Serie 1 38
Serie 2 44 Serie 2 44
Serie 3 44 Serie 3 44
Serie 4 42 Serie 4 44
Serie 5 42 Serie 5 44
Serie 6 40 Serie 6 42
Serie 7 40 Serie 7 42
Serie 8 38 Serie 8 40
Serie 9 38 Serie 9 40
Serie 10 max (mínimo 42) Serie 10 max (mínimo 46)
 

 

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Ya casi está: 300 abdominales están a tu alcance

Para un segundo y asimila esto. Estás a las puertas de los 300 abdominales, un número que habría parecido absurdo cuando empezaste. Llegar hasta aquí no tuvo atajos ni trucos, solo presentarte y hacer el trabajo repetición tras repetición, día tras día. Eso merece una felicitación genuina, y merece que te detengas a reconocerlo antes de empujar hacia el final.

Un empujón más y estará hecho, así que no aflojes ahora. El último tramo de cualquier esfuerzo largo es donde más tienta dejarse llevar, y es también donde terminar significa más. Ya has demostrado que tienes la fuerza y la tozudez para llegar hasta aquí. Lo que queda es solo llevar esa misma determinación al otro lado de la línea.

Recuerda que esto nunca fue realmente por el número. La cuenta no es más que una forma de medir algo más difícil de ver: la disciplina de mantener una promesa que te hiciste a ti mismo, la paciencia para mejorar despacio y la garra para seguir en los días en que no te apetecía. Esos hábitos son el verdadero premio, y a diferencia de un total de repeticiones, no se ponen a cero. Los llevas contigo a todo lo demás que emprendas.

Así que termina con fuerza, y luego sigue adelante. Alcanzar los 300 es un hito, no un destino. El sentido de construir un hábito como este es que no acaba en una cifra redonda y bonita; se convierte en parte de cómo vives. Sigue poniendo a prueba tus límites, sigue marcándote nuevos objetivos y sigue disfrutando de la sencilla satisfacción de una sesión bien hecha.

Por mantenerse activo a largo plazo y por todas las pequeñas victorias constantes que están por venir, muy parecidas a la que estás a punto de reclamar. Una vez más, felicidades por lo lejos que has llegado. Ahora ve a terminar lo que empezaste.